El tradicional Mercado de la Trufa Fresca de Graus que iba a arrancar este sábado su temporada 2016-2017 se ha visto obligado a retrasar su apertura una semana por lo que abrirá definitivamente sus puertas el próximo día 10. El flojo comienzo de la campaña trufera, con nulas capturas de trufa salvaje y una trufa cultivada a la que le falta aún un punto de maduración debido a la sequía estival, ha obligado a posponer momentáneamente la apertura de este mercado que se ha consolidado como un gran referente nacional, e incluso internacional, en el sector trufero.
La marcha de la temporada y el escaso movimiento generado en los primeros días de la campaña aconsejó la convocatoria de Junta de la Asociación para analizar las medidas a adoptar ante este complicado comienzo de temporada. Los reunidos constataron la escasa producción existente de momento y entendieron que lo mejor sería retrasar la celebración del mercado en aras de ofrecer la mejor calidad a los clientes. «Hemos decidido posponer la apertura del mercado grausino porque la trufa viene muy retrasada este inicio de temporada y hemos tenido en cuenta que la calidad del producto que podríamos poner a la venta este primer sábado del diciembre no sería la más idónea», reconoce Miguel Ángel Riu, vicepresidente de la Asociación de Truficultores y Recolectores de Trufa de Aragón.
Las intensas lluvias caídas días atrás tampoco han permitido a los truferos salir al campo o trabajar en condiciones las parcelas cultivadas pero Riu comenta que las precipitaciones han tenido un efecto «sumamente positivo» sobre la trufa. «Hay ya mucha demanda de trufas frescas y en unos días vamos a estar en disposición de ofrecer un producto de muy buena calidad porque las lluvias y el comienzo de los fríos han llegado en un momento excelente», sostiene Riu quien afirma no sentirse preocupado por el retraso en la producción.
De hecho, en el sector se considera habitualmente que estas primeras semanas de campaña son una especie de “pretemporada”, algo que se hace patente tanto en el punto de sazón de las trufas, que necesitan de tiempo y algo de frío para estar en condiciones óptimas, como en las cotizaciones que se barajan en los distintos mercados, que Riu califica como «nada concluyentes». El vicepresidente de los truferos pronostica que conforme avance la temporada la trufa «se pagará cara» ya que habrá menos producción que en campañas anteriores aunque garantiza que la lonja grausina estará «bien surtida» en todas sus sesiones.
Considerado como una apuesta para dar visibilidad al sector y para acercar la trufa al pequeño consumidor, el mercado abrirá el próximo día 10 y -salvo la víspera de Navidad y Nochevieja y el 18 de febrero en que se celebrará una nueva edición de “Trufa-Te” en Fraga- permanecerá abierto todos los sábados hasta el 12 de marzo. Las tapas del restaurante local El Pesebre inaugurarán la temporada, tomando el relevo con sus propuestas la Escuela de Hostelería Guayente, de Sahún, el día 17. Ya el 7 de enero, el benabarrense Hotel Delgado iniciará la degustación gastronómica en 2017, seguido el 14 por los tres sabores de la longaniza de Graus, Aventín, Melsa y Maella, y su oferta de “Longaniza&Trufa”, el Gran Hotel Benasque el día 21 y la taberna de Graus Rockola el 28. En febrero el grausino Palacio del Obispo acompañará la sesión del día 4, el también local Hotel Lleida lo hará el día 11 y el restaurante Arp de Benabarre el 25. Y los Quesos Benabarre y el restaurante Casa Javier de Piedrafita cerrarán la propuesta gastronómica del mercado de la trufa fresca los dos primeros sábados de marzo.





















