OPINIÓN || Sara Anoro y Alicia Zarroca

Depende Centro de Psicología

Un día como hoy, 8 de marzo de 2026 y estar continuamente en contacto con mujeres en diversos espacios nos hace reflexionar sobre lo que hemos avanzado como sociedad rural – sabiendo el privilegio que tenemos y que no podemos hacer referencia a muchas otras realidades – en torno a la idea de ser mujer. Pero también lo que hemos perdido en ese
camino.

Estos años hemos conseguido que nuestra voz ocupe un poco más de espacio en diferentes áreas como los derechos, la participación, el ámbito laboral o la corresponsabilidad. Ahora nosotras podemos elegir cómo, cuándo y con quién salir. Decidimos qué ropa ponernos o qué queremos estudiar. Incluso podemos dar nuestra opinión, sea respetada o no.

Todo lo que acabamos de decir, nuestras abuelas no tenían ni siquiera la posibilidad de planteárselo, pero tenían algo valioso que a día de hoy se está perdiendo. Nos referimos a esos espacios donde podían compartir con otras mujeres su día a día. Mientras salían a “tomar la fresca” , cuando se ayudaban en un parto o cuando la mayor actividad de socialización era lavar la ropa juntas en el lavadero.

Como psicólogas y mujeres del mundo rural queremos transmitir lo imprescindible que es que exista la comunidad como espacio terapéutico, sobre todo entre mujeres. Muchas veces no necesitamos grandes respuestas sino lugares donde no sentirnos solas ya que en el fondo casi todas queremos lo mismo: pertenecer, tener con quién compartir en este mundo tan individualista y no atravesar la vida sin la compañía de otras mujeres.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.