Foces 2018: Hospitium. 16 al 19 de agosto. “Los hospitales de la Edad Media”. El grupo de recreación medieval “Feudorum Domini” transformará la Iglesia de San Miguel de Foces en hospital medieval de la Orden de San Juan.
J16 20h Cuentacuentos en la Plaza de Ibieca.
V17 Recepción de grupos y montaje del campamento en la Iglesia de San Miguel de Foces.
S18 10h Apertura del hospital. 11h Actividades y escenas, por ejemplo un funeral. 18h a 20:30h Visitas guiadas.
D19 11h Actividades y escenas. 13h Juicio a un miembro de la Orden de San Juan.
- Justificación teórica y documental
En nuestros días, la palabra «hospital» nos transmite imágenes de modernas instalaciones sanitarias donde médicos, enfermeras y auxiliares hacen frente a la enfermedad de los pacientes aplicando en su tratamiento los más adelantados medios de que la investigación dispone. Sin embargo, el concepto «hospital» («hospitium») tiene desde antiguo una acepción completamente distinta: la de «acogida» u «hospitalidad» especialmente de los peregrinos que recorrían, a menudo en grupos organizados, unos caminos inseguros, llenos de peligros (desde animales salvajes hasta frecuentes ataques de salteadores) y sufriendo privaciones. El «Hospitium» era, así, un lugar de encuentro y reposo de los peregrinos donde, además, los enfermos o heridos podían encontrar tratamientos precarios de sus enfermedades, a cargo de monjes, fámulos, alquimistas, parteras y un nutrido conjunto de voluntarios que se encargaban de tales menesteres.
Los hospitales medievales se encontraban en lugares estratégicos donde se esperaba que los peregrinos iban a encontrar especiales problemas para continuar su viaje. En Aragón alcanzaría especial relevancia, por ejemplo, el hospital de Santa Cristina de Somport, en las montañas pirenaicas de Canfranc, por donde discurría uno de los ramales del Camino de Santiago en su momento histórico álgido (ss. XII-XIII).
No eran muchas las instalaciones de este tipo en el Camino Francés (así llamado porque en él confluían las cuatro «vías» que tenían su nacimiento en el país vecino), pero todos ellos cumplían esa doble función de acogida de los caminantes y cuidado de sus heridas y enfermedades. Disponemos de abundante documentación sobre ellos: sus orígenes, fundación, financiación, tratamiento de las enfermedades, instrumental representado o descrito en códices médicosde la época (algunos de ellos musulmanes como los de Abulcasis,o judíoscomo los de Maimónides), distribución de espacios, amueblamiento, etc., desde las insustituibles «Cantigas» de Alfonso X «El Sabio» hasta estudios contemporáneos que se han ocupado de su investigación, como el libro La red de hospitales en el Aragón medieval (ss. XII-XV) de Raúl Villagrasa Elías, entre otros.
Añadamos a esto que una de las órdenes militares más pujantes de la Baja Edad Media fue la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, a la que don Eximén de Foces «el Viejo» donaría en 1259 la abadía de San Miguel, disponiendo en ella el panteón familiar y una dotación de doce monjes para su cuidado. Y puesto que no podemos olvidar que, además de su condición de monjes guerreros, los Sanjuanistas tenían entre sus actividades principales el mantenimiento de estos «hospitia» para la curación de enfermos y acogida de peregrinos, es muy probable -aunque no haya documentación específica sobre ello- que en algunos momentos de su longeva historia los muros de San Miguel de Foces, abadía de la Orden de San Juan, se viesen convertidos en un «hospitium» durante una epidemia o tras una escaramuza contra señoríos vecinos y rivales del señor de Foces.
- Presentación del evento «Foces 2018: Hospitium»
Por séptimo año consecutivo, pues, tras haber recreado, escenificado y desarrollado con el mayor rigor histórico dos entierros medievales (el de Eximén de Foces en 2012 y el de su hijo Atho de Foces en 2016), la boda de Atho de Foces y Sancha Vallés de Antillón (2013), la coronación del rey Pedro III de Aragón (2014), el descubrimiento y consagración de la talla de Nuestra Señora de la Paz (2015) y la rebelión de los campesinos del feudo de Foces contra los recaudadores reales (2017) el grupo de recreación medieval «FeudorumDomini» presenta esta VIIª edición del evento de San Miguel de Foces con el título «Foces 2018: Hospitium», durante el cual la bella iglesia tardorrománicase convertirá en un hospital medieval de la Orden de San Juan de Jerusalén con todas las características que estos centros manifestaban, desde el ingreso en el mismo de los peregrinos enfermos hasta su curación o muerte tras haber administrado el tratamiento de las enfermedades y los sacramentos de la Penitencia, la Eucaristía y la Extremaunción.
Se pretende de este modo, siguiendo el criterio didáctico y riguroso que FeudorumDomini ha mostrado constantemente en su afán por recrear la historia medieval de la Corona de Aragón, mostrar al público asistente y a los participantes en el evento la organización, distribución, instrumental, métodos de trabajo, atención espiritual, tratamiento y personal médico y eclesiástico de un hospital medieval de finales del s. XIII tal y como nos lo muestran las imágenes y descripciones de las fuentes documentales disponibles, que son estudiadas, analizadas y reproducidas con la mayor exactitud posible por los miembros de la Asociación Cultural «FeudorumDomini» y recreadores invitados y acompañantes.
- Desarrollo del evento
En el marco de la vida cotidiana de la Baja Edad Media, con un reino de Aragón sometido a los avatares de una historia compleja en la que el rey don Pedro III ha desembarcado en Sicilia y conquistado la isla, con frecuentes epidemias de enfermedades que en aquel remoto tiempo se consideraban poco menos que incurables y se trataban con remedios basados en la experiencia de los monjes o en la sabiduría de los médicos cristianos, musulmanes y judíos (que tenían prohibido, estos dos últimos, tratar de forma directa el cuerpo de los enfermos, al igual que lo tenían las mujeres) y con soldados y campesinos heridos en múltiples escaramuzas y refriegas entre nobles levantiscos, la abadía de Foces va a convertirse en esta ocasión en un «hospitium» para la acogida y tratamiento de estos pacientes.
En esta ocasión no existe un hilo conductor que nos narre una historia lineal. No habrá más protagonistas que una humanidad doliente y otra caritativa y solidaria que intenta sanar sus heridas y enfermedades, una humanidad en la que entremezclan campesinos, siervos, nobles, monjes, caballeros sanjuanistas, eclesiásticos, artesanos o damas parturientas, pues todos ellos estaban a merced de Dios y cualquiera de ellos podía en cualquier momento caer en la enfermedad y el dolor.
El evento no sólo consistirá en el tratamiento de dicha enfermedad con los medios disponibles y en el entorno rigurosamente documentado, sino que en él veremos impartir los sacramentos de la Penitencia, la Eucaristía y la Extremaunción, asistiremos a la extracción de una flecha, la curación de una herida por arma blanca, el parto inesperado de una dama de alta alcurnia, la preparación y administración a los enfermos de pócimas e infusiones curativas, la retirada de un cadáver vencido en la lucha contra la enfermedad, el miedo a los contagios, la superstición del pueblo llano y, por añadidura, el día a día de un campamento donde los familiares de los enfermos pasan su tiempo, angustiados, dedicándose a las tareas que habitualmente les ocupan. Todo ello, como viene siendo habitual en el quehacer de la Asociación «FeudorumDomini», aderezado con las explicaciones pertinentes y las visitas guiadas al público asistente dentro del afán didáctico que caracteriza a nuestro grupo, en general, y a este evento de Foces en particular.























