Los “Amigos de la alpargata” patean los caminos de la Alta Ribagorza

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Los integrantes del colectivo “Amigos de la alpargata”, una informal asociación de grausinos y personas vinculadas por Graus unidos por su afición por recorrer los caminos del entorno ribagorzano y de las comarcas próximas.

Según recuerda en su interesante blog Santiago Noguero, en junio del pasado año recorrieron parte del llamado Camino del Solano y hace unos días terminaban de completar la visita a los pueblos del Solano del Valle de Benasque en una excursión de unos 12 kms, con inicio y final en Villanova, pasando por Sesué, Eresué, Ramastué y Sos.

Iniciaron la caminata en Villanova, atravesando el puente sobre el río Ésera y dirigiéndose al cercano núcleo urbano de Sesué. «La iglesia de San Ginés (siglo XII) es lo más significativo de la población, aunque con el tejado de uralita», sostiene Noguero.

El ascenso hasta el pueblo de Eresué, se efectúa por una senda bien señalizada y limpia. Un bonito camino en el que se suceden las lazadas para ir ganando altura, «con una vegetación exuberante, en la que destacan los robres, bojes, fresnos, …., que impiden la entrada de los rayos del sol, además de mucho musgo en las zonas húmedas».

Desde Eresué, explica Noguero, las vistas sobre el valle son «espectaculares», con los macizos de El Turbón y Baciero cerrándolo por su parte sur, la sierra de Chía y los puertos de Sahún por su lado oeste, los montes de Eriste y de Cerler por su cara norte y la punta Cogulla y los macizos de El Gallinero y Urmella por su parte oriental, «y en el fondo del mismo la cuenca del río Ésera, una cuenca que a finales del Pleistoceno Superior estaba cubierta por una gran lengua glaciar que llegó a tener unos 40 kms, aproximadamente, y  unos espesores de hielo de hasta 800 metros».

En Eresué destaca su iglesia parroquial de San Juan Bautista (siglo XII), «que ha sido recientemente restaurada». Es de estilo románico-lombardo, con su típica arcada ciega ornamental (banda lombarda) y sus lesenas.

La población de Ramastué fue el punto más alto del recorrido. «Es el segundo pueblo más alto de toda la cuenca del río Ésera (1420 m); Cerler (1531 m) es el que a más altitud se encuentra del valle» señala Noguero recordando que en el Pirineo aragonés el núcleo poblacional más alto es Villarrué -1534 m- que pertenece al municipio de Laspaúles.

Desde la fuente de Ramastué, iniciaron el descenso hasta el pueblo de Sos, por una pista que atraviesa una zona de pastos y con abundante hierba cortada. Y desde allí hasta Villanova, punto de inicio y final de la caminata, con unas espectaculares vistas paisajísticas sobre el fondo del valle.

«Resumiendo, una excelente excursión muy recomendable para la época veraniega, pues una buena parte de la misma  discurre por un espeso bosque que apenas deja entrar la luz del sol, además de las excelentes panorámicas que pueden verse», sostiene Noguero invitando a los amantes del excursionismo a visitar estos parajes.

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