“Una excepcional oportunidad para que los monegrinos vuelen en parapente, se sientan como pájaros y experimenten de la forma más auténtica y emocionante el poder disfrutar de los paisajes y la naturaleza”, explica José Luís Porta animando a la realización del curso de Parapente en Los Monegros.
“Mi objetivo es formar un grupo de alumnos interesados en aprender a volar en parapente. El curso está dirigido a personas entre 18 y 60 años”, señala considerando que “en esta comarca no hay zonas de vuelo libre, exceptuando el despegue de Castelflorite, aun así, los parapentistas oscenses somos unos privilegiados, pues en pocos kilómetros podemos encontrar bastantes ubicaciones para practicar este deporte: Tierz, Quinzano, Piacuto, Loarre, Jaca, Santa Orosia, Peña Oroel, Panticosa, además del mencionado en Castelflorite”.
El curso comenzará en Poleñino, a mediados de noviembre, “se desarrollará en zonas de Monegros y concluirá con un vuelo de larga duración en Loarre”, consta de 8 a 10 clases, impartidas durante los fines de semana, de unas dos horas cada una aproximadamente y con el monitor titulado, federado, y con experiencia de más de 20 años, es José Luis González, “no es posible dar un calendario exacto pues el vuelo en parapente depende en gran medida de la climatología”, dice Porta, promotor de la iniciativa que desde que tenía 20 años quería volar, “mi amigo Félix hizo un curso de ala delta en Barbastro, yo no pude, pero sentía una envidia sana cuando me contaba sus vuelos. Con 35 años gestioné un curso de parapente en Monegros con el apoyo de la Comarca, pero cuando ya estaba todo listo desapareció la subvención y se suspendió. Mi ilusión pasó a otro plano”, después otras circunstancias como el trabajo, la familia dejaron aparcada está pasión “con 54 años entendí que si quería cumplir mi sueño ya no podía esperar más, hice el curso de parapente y desde entonces he pasado muchos de mis momentos felices en el aire, volando, disfrutando desde ese otro punto de vista. Hoy tengo 62 años y soy feliz cada vez que me dirijo a algún punto de despegue y vuelo”, porque sentir el aire en el rostro y apreciar la inmensidad de las alturas, saborear visualmente los paisajes, codearnos con la fauna en su hábitat es, indudablemente, algo especial y que se ve casi como algo muy alejado de lo terrenal. Casi futurista, podríamos decir. ¿Quién no ha soñado con volar? Ahora, con el parapente, no es un don exclusivamente de los animales. También es nuestro.
“Si estás interesado/a, si quieres experimentar esa sensación de paz, de evasión, si quieres formar parte del primer curso de parapente para alumnos de Los Monegros, infórmate en el teléfono 665 502 108 y podrás alcanzar el mismo sueño que yo, si quieres volar en parapente, no esperes, cuanto antes despegues, antes entenderás ese sentimiento”, concluye Porta.





















