El patronato de la residencia de ancianos Riosol ha firmado un convenio con la empresa Nestlé por el que un profesional nutricionista visita el centro dos veces al mes y analiza los casos que le plantean la dirección y los cuidadores. En general, se benefician los ancianos con problemas digestivos de variada índole y los enfermos de alzhéimer y párkinson.
Riosol consume ciertos productos de la marca Nestlé (papillas y espesantes, principalmente), y el convenio no obliga a alcanzar un mínimo de pedidos. La concejal responsable de la residencia, Alicia Moli, comentó: “Se trata de un servicio del departamento de márquetin de la empresa que nos viene fenomenal para disponer de un nutricionista. Empezamos en noviembre y el resultado hasta el momento es muy satisfactorio”.
Paisajes silentes
Por otro lado, los ancianos disfrutan desde primeros de año del programa de estimulación anímica “Paisajes silentes” que oferta Sol Martínez Fresno, una profesional del mundo de la geriatria con experiencia en otras residencias, y consiste en la proyección de paisajes con fondo de música clásica y sencillas narraciones.
El contenido de la sesión de cine se centra en paisajes rurales que reverdecen la memoria de los ancianos, mejoran su ánimo e influyen positivamente en el comportamiento. La proyección da pie a las expresiones emocionales de diversión y alegría (las imágenes recuerdan pasajes de la niñez) e incita a la conversación. Se ha previsto un pase cada quince días.
Moli apuntó: “Es una mejora de la calidad de la asistencia geriátrica. Las dos sesiones celebradas han tenido gran aceptación. Los ancianos se identifican con paisajes que conocen o imágenes genéricas, como un rebaño de ovejas o una nevada, y su estado anímico gana fuerza”.




















