Por Marga Bretos
La Casa de Cultura lleva cinco años esperando a ser terminada para ponerla en funcionamiento. Según el grupo socialista de Sariñena, este proyecto, “era y sigue siendo un proyecto prioritario para nuestro municipio”. Con la concejala de Cultura, Cruz Ullod, al frente, se inició la remodelación de la “Casa de las Monjas” para albergar una Casa de Cultura, donde tuvieran cabida las diferentes asociaciones de la localidad, la Biblioteca Municipal y una Ludoteca y aunque el proyecto se quedó muy adelantado, han pasado cinco años y el edificio sigue cerrado, “de vez en cuando se anuncia su inminente apertura, pero no se sabe para cuándo”.
Como dice la portavoz socialista, Rosa Mª Gerbás, “lo que nos parece aún más grave es que en Diciembre se cerrará la biblioteca, según nos dijeron con la intención de hacer el traslado en el período vacacional. Han pasado casi tres meses y todavía sigue cerrada. Lo que no es normal es dejar dicho traslado en manos de la bibliotecaria, que por mucha y muy buena voluntad como tiene, y que así nos consta, no es suficiente para algo de semejante envergadura”. Por ello, los concejales socialistas se ofrecen voluntarios para agilizar y poner en funcionamiento la biblioteca. “Esto pone de manifiesto, un vez más, la falta de previsión de quien nos gobierna, porque cerrar la biblioteca en época escolar que es cuando más usos tiene, no es nada lógico y menos si tenemos en cuenta el tiempo que lleva esperando el nuevo edificio en ser terminado. A este paso cuando por fin se pueda abrir, cerrará por periodo estival, como habitualmente se hace, nos tememos que si esto no se agiliza no tendremos biblioteca hasta el nuevo curso escolar”, manifiestan argumentando que esta es solo una muestra más de la impasibilidad del equipo de gobierno, “se dedica a dejar pasar el tiempo, a no tomar decisiones, a declinar responsabilidades, así se ha puesto de manifiesta con la organización de la fiesta de Carnaval, otro año más”.
Para los socialistas sariñenenses el ayuntamiento, “en vez de liderar, apoyar y buscar soluciones cuando es necesario, lo que hace es esconder la cabeza y dejar pasar el tiempo. Por eso una vez más, les decimos que no están solos, que en este ayuntamiento somos once concejales, que pueden llamarnos e incluso citarnos a reuniones”, concluyen.






















