Los Sequillos, la Tarta de Manzana, la Coca de Greix y Els Crispells son las recetas tradicionales del Pirineo altoaragonés que no quedarán en el olvido gracias al esfuerzo de la Asociación de Mujeres de Montanuy y Bonansa y la colaboración de los Ayuntamientos de ambos municipios de la Comarca de Ribagorza. Gracias a la iniciativa ‘Guardianas de la tradición gastronómica’, se han recopilando estas elaboraciones para preservarlas y promover el intercambio de conocimiento intergeneracional que salvaguarde los usos ancestrales de la cocina de proximidad.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el pasado miércoles 6 de marzo en la sede del Ayuntamiento del Municipio de Montanuy, un total de 16 mujeres iniciaron una actividad motivada por una doble intención. Además de la base gastronómica y la conservación de este legado cultural, este evento ha servido de punto de encuentro para las mujeres de Bonansa y Montanuy, promoviendo las acciones de cooperación comunitaria en un territorio de montaña, con la población diseminada y en proceso de envejecimiento, sirviendo esta reunión para diluir el sentimiento de aislamiento y la soledad afianzando los lazos de convivencia.

A esta primera jornada de recopilación de recetas le siguieron otras dos reuniones los días 11 y 18 y una última que tendrá lugar el 20 de marzo para poner fin a esta serie en la que se han recopilado estos cuatro platos guardados en las alacenas de las casas y en la memoria de sus mujeres, corazón y alma de los fogones del Pirineo. Tomando el papel de guardianas de la tradición, alrededor de un café compartido y una amena charla, las mujeres de mayor edad han traspasado el testigo del conocimiento heredado a las más jóvenes y juntas fomentan estas elaboraciones típicas de los inviernos en los valles y de las celebraciones del Carnaval y la Semana Santa.
La Coca de Greix es un plato típico de los valles de la Alta Ribagorza que tradicionalmente se consumía en la festividad del Jueves Lardero, coincidiendo con el Carnaval. Estas tortas reciben este calificativo por concentrar distintos productos de la matacía del cerdo en su preparación, especialmente longaniza y morro de cerdo. Durante el encuentro se conocieron dos tipos de variantes conservadas en Montanuy. Escaldadas, su mezcla con una pasta de harina se tostaba tradicionalmente en las parrillas para conseguir un manjar muy apreciado, sabroso, calórico y nutritivo en tiempos de frío.























