El pasado día 3 de de abril, ocho vecinos del Valle de Benasque se reunieron con la intención de buscar una forma de ayudar a cambiar la realidad de esos miles de personas que han llegado a Europa en busca de una vida sin miedo, sin violencia, con futuro y que se han encontrado con la indiferencia institucional y con lo que definen como «una Europa rehén de medidores macroeconómicos y estadísticos, donde las personas y sus vidas se han convertido en espectadoras, sino víctimas, atónitas de una política deshumanizada».
A ese grupo inicial se unieron otras muchos residentes en la zona que, con una mayor o menor implicación, están consiguiendo llevar adelante acciones que no solo van a servir para cubrir algunas necesidades de quienes habitan el Campo de Refugiados de Katsikas, sino también para generar un movimiento de concienciación ciudadana para ayudar a quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Se han hecho campañas de recogida de alimentos, calzado deportivo, medicinas, pañuelos, ropa de verano, mochilas de bebé… algunas de estas cosas ya están en destino. También se han recogido fondos en diferentes eventos y establecimientos del valle, sin haber decidido aún el destino final, esperando invertirlo de la forma más eficiente.
Igualmente se ha ofrecido información a la gente en los mercadillos, en el instituto, a través de facebook o en la calle y desde la escuela de Castejón de Sos se organizó un mercadillo solidario. La campaña de recogida ha terminado con 43 cajas de ropa (650 kgs) y 50 cajas de alimento (750 kgs) y hasta este miércoles se siguen recogiendo test de embarazo y tiras para análisis de orina a la espera de concertar el transporte con la ONG olVIDAdos con la que colaboran estos vecinos solidarios en Katsikas.






















