Este pasado domingo, en una jornada muy emotiva e intensa, más de 120 personas tributaron un homenaje póstumo en el Turbón a quien fuera presidente del Centro Excursionista Ribagorza, Enrique Canellas, fallecido hace unos meses. Familiares y amigos subieron, andando o en todoterreno, desde Serrate hasta el refugio de La Plana, donde se realizaron los principales actos del homenaje.
Después, un nutrido grupo de excursionistas ascendió hasta la cima de esta mítica y, para los miembros del CER, especialmente querida montaña que también era la favorita del homenajeado.
Carlos Bravo, actual presidente del CER señaló que esta entidad ha decidido instituir el MEMORIAL ENRIQUE CANELLAS, con la subida anual al Turbón durante todas las primaveras de los años venideros.






















