La fotógrafa ribagorzana Esther Naval es la autora de las imágenes de la exposición fotográfica “Invisibles al cuadrado” que se muestra hasta este domingo en la capilla del antiguo hospital de Santa Elena de Benabarre en horario de 12 a 14 y de 17 a 19 horas.
«Invisibles al cuadrado» es el resultado de un viaje a los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf, Argelia, de miembros de la Asociación ALOUDA acompañados por la fotógrafa Esther Naval. El objetivo del viaje era captar el día a día de la vida de los campamentos, la organización de la sociedad, las escuelas y centros de educación especial, los proyectos de cooperación que lleva a cabo la Asociación… desde el respeto y el cariño de las personas. El objetivo último: dar a conocer en España un conflicto INVISIBLE para muchos, a través de casos personales aún más INVISIBLES, los de las personas refugiadas que padecen diversas discapacidades.
La muestra, de gran belleza plástica y de fuerte carga simbólica, está compuesta por 28 cuadros y refleja algunos casos invisibles de discapacidad infantil y juvenil en ese conflicto invisible para el primer mundo que es el de los saharauis que luchan por la libertad de su tierra. Las distintas generaciones de refugiados que sobreviven en las extremas condiciones del desierto a la espera de que se resuelva un conflicto ignorado por muchos occidentales.
«Invisibles al cuadrado» es el resultado de un viaje a los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf, Argelia, de miembros de la Asociación ALOUDA acompañados por la fotógrafa Esther Naval. El objetivo del viaje era captar el día a día de la vida de los campamentos, la organización de la sociedad, las escuelas y centros de educación especial, los proyectos de cooperación que lleva a cabo la Asociación… desde el respeto y el cariño de las personas. El objetivo último: dar a conocer en España un conflicto INVISIBLE para muchos, a través de casos personales aún más INVISIBLES, los de las personas refugiadas que padecen diversas discapacidades.
La muestra, de gran belleza plástica y de fuerte carga simbólica, está compuesta por 28 cuadros y refleja algunos casos invisibles de discapacidad infantil y juvenil en ese conflicto invisible para el primer mundo que es el de los saharauis que luchan por la libertad de su tierra. Las distintas generaciones de refugiados que sobreviven en las extremas condiciones del desierto a la espera de que se resuelva un conflicto ignorado por muchos occidentales.























