Benasque estudia trasladar sus fiestas patronales al mes de septiembre

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Posiblemente, dentro de 12 meses los habitantes de Anciles y Benasque estarán viviendo intensamente sus fiestas patronales que sucesivamente, se celebran los últimos días de junio y los primeros de julio en honor a San Pedro y San Pablo y a San Marcial.
Pero, como ya pasó en 2020, ni los vecinos de Anciles ni los de Benasque han podido vivir este año sus tradicionales festejos debido a las restricciones que impone la situación sanitaria todavía ahora y, al menos, hasta finales de agosto en lo concerniente a la convocatoria de las fiestas patronales en Aragón. Por eso no sonaron sobre los cielos benasqueses este pasado lunes los habituales reclamos del baldeo de las campanas –y en especial el de la denominada “Marciala” que suena con especial alegría en esta jornada tan especial- que anuncian a las 8 de la tarde del día 28 el comienzo de las fiestas.
Y, por este mismo motivo, el calendario festivo se ha limitado en este inicio del verano benasqués a la celebración de sendas ceremonias religiosas en las iglesias de Anciles y de Benasque en honor a los respectivos patrones y en las que la asistencia de fieles estuvo rigurosamente controlada con un aforo limitado para evitar peligrosas concentraciones en espacios cerrados.
También se ha hecho coincidir con la festividad de San Marcial la celebración el pasado día 30 del concierto de clausura del Festival de Música de Benasque “Reino del Aneto”, un recital de música barroca que tuvo lugar en el Auditorio del Palacio de los Condes de Ribagorza interpretado por la soprano Laura Martínez y la tiorbista y especialista en guitarra barroca Belisana Ruiz. Pero el programa festivo se acabó en este guiño músico-cultural por la imposibilidad material de convocar actos lúdicos, recreativos y folclóricos que pudieran conllevar aglomeraciones indeseadas .
«Son ya dos años sin fiestas y lo cierto es que la gente no lo lleva muy bien», constata el alcalde benasqués; José Ignacio Abadías, quien reconoce que, «de manera excepcional», el consistorio está estudiando la posibilidad de trasladar estos festejos o algunos de sus actos más característicos al próximo mes de septiembre, una vez que se hayan podido levantar las actuales prohibiciones que vetan en nuestra comunidad autónoma la organización de fiestas patronales y festejos populares hasta el 31 de agosto.
Abadías reconoce que están estudiando esta posibilidad con distintos agentes sociales del municipio y que la idea «está teniendo una buena acogida». Y apunta que, por ejemplo, no sería la primera vez que se celebrarían fuera de sus fechas habituales del 30 de junio y 1 de julio los tradicionales “Balls del Omes y de les Dones” «que ya se han representado en alguna otra ocasión por motivos especiales sin estar las fiestas de por medio».
En este caso, no obstante, sí servirían las fiestas como marco de la actuación de los danzantes, aunque en unas fechas inéditas en las que también se baraja que tengan cabida las procesiones en honor a los patrones de Anciles y de Benasque y una programación profana en la que no pueden faltar las verbenas ni distintos actos populares que, señala el alcalde, «pueden suponer un premio colectivo al excelente comportamiento ciudadano en estos durísimos meses de pandemia y una celebración de la convivencia que ya empieza a ser necesaria».

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