Convecinos, compañeros y amigos de Mariano Alós, el joven piragüista altoaragonés fallecido recientemente en Nepal, han organizado un homenaje en su memoria el sábado 3 de noviembre en Campo. El acto, que se iniciará a las 11 de la mañana junto al río Ésera que marcó su andadura vital, pretende recordar el influjo que ha dejado entre quienes le conocieron y a quien todos describen como «vitalista, enormemente positivo, gran deportista y excelente persona».
El homenaje, con el que se han volcado todos los vecinos de Campo, todavía impactados por su trágica muerte en el río Tamba Kosi, y numerosos compañeros y amigos, se desarrollará a orillas del río, donde se encenderá una hoguera a modo de faro y símbolo de renacimiento ante la que los asistentes irán recordando anécdotas e historias del joven palista desparecido, leerán textos alusivos y escucharán algunas de las canciones por las que Mariano sentía una mayor predilección. «Será un tiempo de expresión libre haciendo lo que le gustaba a él; estar cerca del río y en el propio río, que fue su vida», apunta Santiago Costa, uno de los organizadores de este homenaje para quien Mariano Alós «era un alma incansable, llena de sueños, que consiguió cumplir todo lo que se propuso».
Junto a la hoguera se celebrará después un aperitivo comunal y de hermanamiento compartiendo lo que traiga cada uno de los asistentes. Ya por la tarde, está previsto realizar un descenso con barcas por el río Ésera, a expensas de recibir el permiso de aguas para concluir, ya por la noche, con la reproducirán de varios vídeos en su recuerdo.























