Las inclemencias meteorológicas marcaban este lunes la celebración de la feria ganadera de Castejón de Sos y deslucían un tanto este tradicional certamen que tiene lugar siempre el 24 de octubre.
Las malas previsiones climáticas, traducidas en una mañana muy desapacible, condicionaron esta cita que contaba con menos paradas y visitantes de los que son habituales. No obstante, el tiempo no ha arredrado a los castejonenses que se han volcado de nuevo con su feria y desafiaron a la lluvia visitando los puestos feriales y la exposición de ganados instalados en la céntrica Avenida de El Ral.
«Ha quedado un poco deslucida porque no han acompañado las condiciones meteorológicas», reconocía el alcalde castejonense, José Manuel Abad, quien tenía palabras de agradecimiento para todos los participantes y destacaba especialmente el esfuerzo de los ganaderos del municipio por estar presentes «colaborando así para que esta tradición no se pierda». Así mismo, ponderaba el sacrificio que realizan todos los municipios que mantienen sus certámenes feriales recordando su «enorme» esfuerzo económico y humano para preservarlos.
Unas ochenta cabezas de ganado lanar y una treintena de ovino, propiedad de cinco ganaderos locales, recordaban este año la original vocación de este certamen castejonense, uno de los decanos de cuantos se celebran en el territorio altoaragonés. Completando la oferta ferial, varios tenderetes proponían una variopinta muestra de las más diversas mercancías, entre las que predominaban las de alimentación y fabricación artesanal, que supieron despertar el interés de los presentes.























