Aprovechando la posibilidad de pisar nieve virgen que permitió la intensa nevada del pasado sábado sobre la zona, varios miembros del Centro Excursionista Ribagorza, CER, decidieron salir el domingo para hacer una ruta por el entorno de Graus.
La excursión, completamente blanca y que les permitió disfrutar de unos paisajes insólitos en primavera –y casi hasta en invierno- por la densa capa de nieve acumulada, les llevó en un recorrido circular desde el caserío de Graus a la Coveta de las Forcas, el Mirador y repetidor de las Forcas, la ermita de San Bartolomé y la Pasarela del Isábena antes de retornar de nuevo a la villa ribagorzana.
«Un excursión matinal, con sol y bastante nieve en la sierra, unas vistas espectaculares de Graus nevado y del Pirineo y algún pequeño inconveniente motivado por la humedad del manto nivoso que en algunos tramos nos hacía hundirnos», comenta el presidente del CER, Carlos Bravo, apuntando que por el pinar del bosque del camino de Portaspana encontraron muchos pinos caídos en el sendero por el peso de la nieve, una circunstancia que se ha repetido en otras muchas zonas ribagorzanas.






















