Las fiestas de Benabarre han alcanzado este viernes su punto álgido con la conmemoración del día del patrón San Medardo y la celebración de los actos más tradicionales del programa festivo. El calor humano que impregna siempre de emotividad el desarrollo de esta jornada ha vuelto a quedar patente en la comunicación de los benabarrenses con sus tradiciones más queridas.
Unos benabarrenses vivieron intensamente la procesión del santo y la posterior misa y vibrado luego con un multitudinario “ball dels palitrocs” interpretado ante una concurrencia entregada con los danzantes, con la recitación de los “versets” al santo que ofrendan los más pequeños del pueblo y con la esperada Pastorada que repasa en tono irónico lo acontecido en el municipio en los últimos doce meses.
La diversión proseguirá en la tarde, noche y madrugada de hoy con diferentes propuestas entre las que destacan los imprescindibles bailes y el desenfreno controlado de la “Marxeta de la gent jove”, una actividad pensada para los jóvenes de la localidad que llegó hace nueve años para quedarse.
Todavía queda mucha fiesta en Benabarre ya que, hasta este domingo, hay un apretado programa de propuestas. Unas lúdicas, sobre todo para el público infantil, y musicales que marcarán la programación de este sábado mientras que el domingo la celebración de la trigésimo séptima edición de la Baixada dels Carricotxes supondrá el momento álgido de un programa en el que también tiene cabida esa gran cena de hermandad que antecede siempre la traca fin de fiestas en la Plaza Mayor.























