Un emotivo acto de purificación ritual y de reencuentro con familiares y amigos pondrá punto y final la mañana de ste sábado al retiro de tres años, tres meses y tres días que diez fieles budistas han llevado a cabo en lamasterio ribagorzano para profundizar en su conocimiento personal y en el de las prácticas budistas. Este retiro suele ser un primer paso para que los fieles que lo han concluido alcancen el rango de lamas o de directores espirituales de las distintas congregaciones budistas.
Catorce personas lo comenzaron hace tres años en la que era la segunda promoción de “retirantes” en el lamasterio ribagorzano. Por distintos motivos, cuatro de ellos lo han ido abandonando a lo largo de estos más de tres años por lo que este sábado serán diez –cinco mujeres y cinco hombres- los que regresen al mundo tras una experiencia que, indudablemente, les marcará las vidas.
Durante estos últimos 1188 días han vivido apartados y ajenos a la actualidad y tan sólo han tenido noticia de algunas grandes tragedias y desastres para que tuvieran presentes a las víctimas en sus rezos y plegarias. Y se han relacionado exclusivamente con el lama Drugyu Tempa, el director del Dag Shang Kagyu, con quien se encargaba de realizar las compras imprescindibles para su manutención y con el médico.
El objetivo que se persigue con este estricto y riguroso retiro es evitar que los practicantes se distraigan de su objetivo fundamental: conocer más profundamente su mente y sus pensamientos trabajando con ellos para ser mejores personas.
La conclusión del retiro estará acompañada de la celebración de un ritual para dar la bienvenida de nuevo a los participantes. Sobre las nueve de la mañana, los “retirantes” abandonarán las habitaciones en que han permanecido recluidos y, tras reunirse los diez a la entrada del recinto donde se encuentran las habitaciones en que han permanecido estos tres últimos años, irán caminando hacia el templo del lamasterio donde serán recibidos por la comunidad, sus familiares y amigos y tendrá lugar un acto formal antes de dar rienda suelta a la alegría del reencuentro.
Esta es la segunda promoción de “retirantes” en el lamasterio ribagorzano que abría en 2009 las instalaciones habilitadas especialmente para este fin convirtiéndose así en uno de los escasos recintos occidentales en que se pueden desarrollar este tipo de retiros de enorme importancia para la filosofía budista.
Isabel Alcántara, presidenta de la Fundación Dag Shang Kagyu, comenta que ahora mismo no hay planes para acoger una tercera promoción de “retirantes” y que, de momento, los lamas rectores del centro ribagorzano proponen a las personas interesadas la realización de retiros cortos de uno, tres o seis meses.























