La empresa local Construcciones Loste SL ha acometido estos días la segunda y definitiva fase de los trabajos de edificación del nuevo tanatorio de Graus, una obra que cuenta con un presupuesto de 180.000 euros financiados por el consistorio y por el Gobierno de Aragón y que deberá estar finalizada a comienzos del próximo 2017.
El alcalde grausino, José Antonio Lagüens, señala que se trata de una obra «muy importante» para el ayuntamiento y destaca el apoyo de todos los grupos políticos a este proyecto.
La primera fase concluía en diciembre de 2014. Entonces se trabajó en la realización de las distintas canalizaciones por el camino de acceso y la construcción de la cimentación y estructura del edificio del futuro tanatorio. Los trabajos ahora iniciados se encargarán de concluir definitivamente la obra de este nuevo tanatorio grausino que va a contar con dos salas, además de diversas dependencias auxiliares, y que elimina la planta sótano pensada originalmente para, en palabras del alcalde grausino «dotar al recinto de características más funcionales, adaptarlo a las necesidades reales del servicio y ajustar el presupuesto final de las obras».
Lagüens señala que el proyecto pretende ser muy respetuoso con el entorno en cuanto a su volumen e imagen estética, estando en consonancia con el espacio físico rodeado de vegetación en que se encuentra este edificio que, según el alcalde, está diseñado con espacios diáfanos, muy transparentes y con mucho cristal, con una imagen arquitectónica «que sorprenderá».























