Como ha ocurrido en buena parte de las comarcas pirenaicas, la Semana Santa ha animado al sector turístico de Graus, localidad cuya Oficina de Turismo ha atendido a un total de 450 personas durante los cuatro días festivos.
Desde la propia oficina manifiestan estar «sorprendidos» con esta cifra ya que no se esperaban tanto movimiento. Una situación que ha provocado que calles y terrazas grausinas hayan estado animadas –mucho más de lo habitual en los últimos meses- durante estas jornadas de una Semana Santa que, además, ha estado acompañada por una muy agradable climatología bastante inusual en estas fechas.
«No es la cifra de visitantes de una Semana Santa normal, pero el día de Viernes Santo se acercó a unos números muy cercanos a lo que es habitual en estas fechas vacacionales ya que atendimos a 166 personas», apunta José Manuel Betato, responsable de la Oficina de Turismo.
Según la información demandada, un 60 por ciento de los usuarios ha solicitado estos días realizar una visita por Graus y saber algo más de sus principales monumentos y espacios museísticos, un 30 por ciento ha recabado información sobre los lugares de interés del entorno, como el templo budista de Panillo o el pueblo medieval de Roda de Isábena y su catedral románica, y el 10 por ciento restante se interesó por las rutas de senderismo y las posibilidades de disfrutar de la naturaleza.
Debido a las restricciones de movilidad entre las distintas autonomías vigentes, más de un 70 por ciento de las personas que se han acercado estos días a la Oficina de Información grausina procedían de Zaragoza capital y de su provincia, el 17 por ciento de Huesca y un sorprendente –por lo inusual hasta ahora- 10 por ciento de Teruel.
«Ha sido un turismo muy familiar (un 65 por ciento de los que nos han solicitado información eran familias), y en muchos casos la visita la realizaban en el mismo día», recuerda Betato apuntando que un 55 por ciento de ellos optó por este sistema.
Entre los que permanecieron más de un día, un 40 por ciento se alojó en viviendas de turismo rural y el 20 por ciento en los campings de la zona. En menor medida también pernoctaron en los hoteles grausinos, aunque varios de ellos permanecen todavía cerrados, u ocuparon sus segundas residencias en la localidad. Unos datos que, subraya Betato, «no son de ocupación total, simplemente son los porcentajes de las personas que han visitado la Oficina de Turismo».
Otro dato que cabe destacar de la animación turística en Semana Santa ha sido la buena afluencia que han tenido los espacios museísticos grausinos, destacando especialmente las 233 personas que han visitado estos días el Museo de Historia y Tradición.























