Una representación de los Gaiteros de Ribagorza se desplazó el pasado fin de semana a Teruel para participar en la multitudinaria recreación medieval que sirve como marco a la representación de de Las Bodas de Isabel. La cita llenó a reventar la capital turolense.
Los gaiteros ribagorzanos vivieron encantados esta singular experiencia a la que acudieron invitados por los organizadores del evento. Lo hicieron un poco para tomarle el pulso a un festejo que muy pocos de ellos conocían de primera mano pero ya en Teruel se implicaron profundamente en las actividades organizadas y el sonido de la gaita ribagorzana fue uno más de los que se oyeron en las históricas calles de la ciudad.
Los gaiteros de Graus y de Benabarre, herederos de la tradición que mantuvieron durante siglos los gaiteros de Caserras, no desentonaron en absoluto con en esta representación que narra en clave dramática la historia o leyenda de los amantes de Teruel; dos jóvenes, Isabel de Segura y Juan Martínez de Marcilla (también conocido a partir de las recreaciones del teatro barroco como Diego de Marcilla), que en el siglo XIII protagonizan una trágica historia de amor. Su recuerdo ha perdurado y desde 1996 se celebra en Teruel, como recordatorio de la tradición, esta festividad de Las Bodas de Isabel de Segura que cada año consigue una mayor implicación institucional y popular.






















