Los vecinos del Valle de Lierp se volvieron a reunir el 29 de junio para celebrar el día de San Pedro en la preciosa ermita levantada en su honor en su término municipal. Fue una jornada doblemente especial, ya que a la romería –y a la fiesta aparejada- se sumó la ovación con que fue recibido el párroco por todos los asistentes ya que el día anterior se había graduado por la Universidad de Salamanca en Derecho Canónico con excelentes notas. «Lástima que tengamos que decirle adiós en octubre..», comenta apesadumbrada Margarita Castillo, haciéndose eco del sentir de sus convecinos.
La ermita en la que se celebró la romería se encuentra en el cruce del antiguo camino de Serrate a Padarnín con la cabañera que sube hacia el Turbón, en un punto estratégico visible desde todo el valle. Con capacidad para acoger a los 40 vecinos que llegaron a residir en Padarnín, está orientada de este a oeste, tiene una sola nave rectangular, con bóveda de cañón y dos capillitas laterales. Cuenta en su puerta, que mira al sur, con un segundo pórtico para dar cobijo a los feligreses y caminantes.























