El grupo municipal de Podemos en el ayuntamiento de Castejón de Sos ha hecho pública su preocupación por el futuro del parapente y los deportes aéreos en esta localidad y en el resto de la comarca ribagorzana.
Como portavoz de un grupo de personas vinculadas con el sector, José Gabriel López Navarro, concejal del grupo Podemos-Equo en el consistorio castejonense y consejero comarcal por la formación morada, recuerda que hace ahora treinta años el parapente experimentó un sorprendente desarrollo en el Valle de Benasque. Cuando se descubrió que las condiciones de vuelo del entorno de Castejón de Sos, Bisaurri y Chía eran extraordinarias y se produjo una rápida adecuación de despegues, aterrizajes e infraestructuras complementadas con la organización de competiciones que hicieron de esta zona «un lugar de culto para parapentistas de todo el mundo».
Pero, apunta el edil, «con el paso de los años otras zonas de vuelo pirenaicas que han mejorado accesos y despegues como Áger, Organya o Vall Louron han aumentado la afluencia de practicantes, y algunas han sido nominadas para campeonatos del mundo», lo que ha hecho que el impacto económico del parapente en el Valle de Benasque todavía sea importante pero, en su opinión, «mucho menor del que cabría esperar».
Para López Navarro, esta pérdida de preponderancia no obedece a un empeoramiento de las condiciones aerológicas de la zona -«que siguen siendo las mejores»- sino que tiene unas razones «evidentes» en la degradación de las infraestructuras de vuelo. «El acceso al despegue de Liri está en unas condiciones deplorables y lleva más de cinco años sin ser mantenido; en la Serreta de Chía, donde antiguamente se realizaban decenas o cientos de vuelos diariamente, no hay ya ninguna zona habilitada y autorizada, en Benasque se volaba con regularidad pero no hay ningún despegue ni aterrizaje preparado, en Campo, donde eran frecuentes los vuelos en verano, no hay ningún aterrizaje oficial, el principal despegue de Arasán sobre Castejón está en peligro de ser cerrado, las estaciones meteorológicas de vuelo están fuera de uso…», enumera apuntando que si una estación de esquí con la mejor innivación de los Pirineos descuidara o cerrara sus pistas y empeorara sus accesos año tras año, terminaría por desaparecer. «Con el parapente en la zona de vuelo de Castejón de Sos-Valle de Benasque esto puede llegar a pasar», augura.
El edil subraya que, además de los puestos trabajo directos e indirectos que genera, el parapente «forma parte del paisaje del Valle y también forma parte de la imagen turística de la Ribagorza, de la provincia y de Aragón» y entiende que el que retome fuerza la actividad y se consolide aumentando su importancia económica o que languidezca como recurso turístico «depende ahora de la voluntad de las administraciones públicas» por lo que desde su grupo se presentó recientemente una moción en este sentido aprobada por el ayuntamiento de Castejón de Sos y se insta ahora públicamente a la Comarca de La Ribagorza, a la Diputación Provincial de Huesca y al Gobierno de Aragón a trabajar conjuntamente para consolidar las infraestructuras de vuelo en el territorio ribagorzano.























