La intensa lluvia caída en la jornada anterior impidió el pasado sábado que se pudiera celebrar con normalidad la tradicional romería a la ermita de San Sebastián de Perarrúa. Los caminos embarrados desaconsejaron el inicio del camino y los numerosos romeros se quedaron en la localidad cambiando la ermita que domina desde lo alto el caserío urbano por la iglesia parroquial.
A pesar de la –relativa- decepción por no poder celebrar la romería como manda la tradición, la jornada fue auténticamente festiva y los asistentes vivieron plenamente en la Plaza Mayor las actividades que habitualmente tienen lugar en la explanada junto a la ermita. Momentos como la bendición de las tortas y el aceite, la subasta de los lotes ofertados o la animada comida de hermandad en el local social recuperaron el espíritu romero en esta localidad ribagorzana.





















