Begoña Nasarre. Alcaldesa de Alcolea de Cinca

Alcolea, sin duda

Nuestra localidad se encuentra en un enclave privilegiado; entre la orilla del Rio Cinca, rodeada de arrozales y bajo la fortaleza de “Las Ripas”. Esas montañas hechas de erosión símbolo del carácter de un pueblo fuerte, forjado generación tras generación.

Alcolea se caracteriza por el dinamismo de sus gentes emprendedoras y trabajadoras con una población acogedora en desarrollo y crecimiento constante. Los sectores son diversos comercio, industria, ganadería y destacable la agricultura actualmente inmersos en la modernización de regadíos más importante de Aragón qué generará un impulso a la economía de la localidad. Nuestra principal reivindicación no es una autovía en el Cinca Medio solamente unas comunicaciones dignas en las carreteras que nos conectan con las principales ciudades ya que tememos por nuestra seguridad.

Un municipio atractivo con los servicios fundamentales garantizados. Amplia oferta cultural y de ocio con una importante gastronomía. ¡Os recomiendo los viernes de tapas! Contamos con diferentes actividades para todas las edades y variadas propuestas deportivas a nivel tanto individual como colectivo; Padel, patinaje, datchball, fútbol con nuestro equipo en preferente y una escuela municipal de fútbol base con más de 100 niñ@s.

Un pueblo que conjuga el futuro con el respeto y puesta en valor de las tradiciones y celebraciones. Señalando tanto San Antón y sus hogueras, Santa Catalina y su leyenda, San Isidro y la agricultura como el tradicional Peso del Capazo con una antigüedad de más de 300 años, la centenaria Carrera Pedestre y la famosa Feria Artesanal con el multitudinario concurso de paellas.

Visítanos. Descubre nuestra cultura, naturaleza y sus gentes, una cita imprescindible. Sin duda.

Chusa Garcés

ALCOLEA, TIERRA DE SENDER. Tras los pasos de Paco el del Molino.

Alcolea, el pueblo que forjó la historia de un héroe, de un inocente que luchó durante toda su vida por abolir la pobreza de su pueblo. No podemos disociar la figura de Sender del pueblo de Alcolea. Ruta obligada es el paseo literario siguiendo sus pasos.

De sobra conocida es la novela, Réquiem por un campesino español, en la que Mosén Millán, cura y narrador de la historia, espera en la iglesia la llegada del cuerpo fúnebre de Paco.

La iglesia de Alcolea levantada en el siglo XVIII  es el lugar elegido por Sender para situar toda la escena de la novela. Allí empieza y termina su obra como si de un círculo se tratase. Dentro de la iglesia, Paco recibió todos los sacramentos. Pero en el  transcurso de la historia salta atrás en el tiempo para contar quién fue el personaje:

Parece que fue ayer cuando tomó la primera comunión. Poco después el chico se puso  a crecer, y en tres o cuatro años se hizo tan grande como su padre. La gente que hasta entonces lo llamaba Paquito, comenzó a llamarlo Paco el del molino. El bisabuelo había tenido un molino que ya no molía…

El molino de Alcolea todavía está en pie, hoy reconvertido en un lugar de convivencia. Paco, paseó por lugares cercanos como el “salto del lavador

… Como en todas las aldeas había un lugar en las afueras al que los campesinos llevaban carasol o plaza del agua, allí iban las mujeres más pobres -generalmente ya viejas- y cosían, hilaban y charlaban de lo que sucedía…

Lugar testigo de la historia de los oprimidos se puede visitar las cuevas donde vivían los más pobres, a los que Paco quería mejorar sus vidas.

La historia de Paco se trunca en los inicios de la guerra y su visión humana como alcalde terminará con su muerte. Paco se esconde en las Pardinas, que no son otro lugar que las actuales Valles, en esa  amada montaña cortada a cuchillo que son Las Ripas. Todo visitante que se acerque por ahí puede sentir el silencio de los inocentes, y también Paco todavía se esconde en esas tierras.

Fragmentos extraídos de Réquiem por un campesino español

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