Sentir, vivir. Los tardientinos han disfrutado con ganas de sus fiestas en honor de santa Quiteria. Si en esta localidad estas fechas siempre han sido señaladas y la ilusión no ha descendido, tras el parón obligado de la pandemia, las ganas de reuniones se han notado en cada segundo. Los actos tradicionales destacan en las jornadas del 21 y 22 de mayo. Como era de esperar vecinos y forasteros acompañaron a la santa y a la bandera en su periplo. Los danzantes y las mairalesas volvieron a emocionar y a esto, los días se redondearon con un aluvión de buenas propuestas festivas: música, espectáculos, deporte, actividades para niños… Unas fiesta que no defraudan.


























