Por Lola García Casanova
Emilia Castillo lleva al frente de la biblioteca de La Almolda desde que se puso en marcha en 1993. En este tiempo ha habido un largo proceso: cambio de local, ampliar el fondo bibliográfico, catalogar… y 11 galardones María Moliner en su haber. Pero ante todo, convertir la biblioteca en uno de los puntos de referencia cultural y social más importantes de la localidad. Una labor encomiable y fundamental en la vida de las pequeñas poblaciones.
Enhorabuena, son ya 11 premios María Moliner en su haber.
Estamos muy satisfechos. La verdad, se han convertido en un reto para mí. Aunque cada año las exigencias son mayores y difíciles de cumplir en una población como la nuestra. Por ejemplo, ahora premian trabajar con población marginal, y en La Almolda no hay, o la incorporación de nuevas tecnologías.
Cuenta con 230 socios para una población de menos de 600 habitantes, ¿contenta?
Sí, porque se trata de usuarios reales. Todos nuestros socios visitan la biblioteca y hacen uso de ella. Sobre todo niños y muchas más mujeres que hombres. Los jóvenes significan un público difícil, llega una edad en la que los perdemos, aunque ahora hay un grupo de chicas muy lectoras.
¿Por qué?
Porque les traigo lo último. Igual que con la ropa, a la gente le gusta lo último, con los libros igual. Si para jóvenes se lleva la serie “After”, yo la traigo. Y esto funciona también con los adultos. La gente está muy enterada de las novedades y lo demandan. Yo, lo nuevo, lo publico en el blog y también colocamos carteles por el pueblo. Los `best-seller´ se leen, a la gente le gusta lo que se llama novela comercial. A los clásicos los tenemos un poco arrinconados.
Y usted, ¿qué lee?
De todo, procuro tocar todos los géneros aunque me gusta mucho la novela española actual. Que, en mi opinión, vive un magnífico momento. Y destaco a autores como Paloma Sánchez Gernika o Use Lahoz. La madre de Lahoz desciende de La Almolda y hemos tenido el placer de que ha venido a visitarnos a la biblioteca varias veces.
En las propuestas de la biblioteca, muchas de las actividades involucran a varias generaciones.
Quería implicar a niños y abuelos así que en estos momentos recopilamos canciones, recetas, juegos, chascarrillos… de nuestros mayores.Todos los abuelos a quienes hemos pedido ayuda colaboran.Los niños transcriben y luego, otro grupo de jóvenes me ayuda a pasarlo al ordenador. Nos hemos dado cuenta de que con un año no vamos a tener suficiente tiempo para recoger todo el material de la tradición oral que los mayores nos están proporcionando.
¿Cómo trabaja con los niños?
Es fácil porque son agradecidos, receptivos y colaboradores. Procuramos traerles dos o tres cuentacuentos al año diferentes, uno participativo, otro con música… Libros y actividades diversas.
¿De dónde saca tanta idea?
Voy navegando por internet y ves cosas y, desde luego, muchas ideas propias que vienen solas. ¡Mi cabeza no para… siempre se me ocurre algo! Hay que tener en cuenta que la biblioteca supone un punto de referencia cultural muy importante para la población.
¿Algún deseo para los Reyes Magos?
Que no disminuya el presupuesto de la biblioteca que, al menos, lo mantengan.






















