El alcalde pedáneo de Torres del Obispo, núcleo del municipio de Graus vecino del de Castarlenas, se muestra concluyente al afirmar que «se lo han currado bien» los trabajadores que acaban de habilitar un camino de acceso hasta la puerta de la iglesia de la segunda de estas localidades. Unos trabajos previos al desmontaje de la monumental fachada plateresca del templo que se veía dificultada hasta ahora por la imposibilidad de acercar a la zona la maquinaria necesaria debido a la acumulación de cascotes, ruinas y vegetación emboscada que había cerrado desde hace varios años los caminos preexistentes.
Limpiado ya el acceso y retirados los materiales inestables que pudieran ocasionar algún accidente, está previsto que los trabajos efectivos del desmontaje de la piezas que componen la fachada de la iglesia se inicien en los próximos días siguiendo una planificación perfectamente estudiada ya que días atrás los técnicos de la empresa Prames, la encargada de la actuación, realizaron un amplio reportaje topográfico y fotográfico sobre las características de la fachada y los distintos elementos que la componen estableciendo un esquema de trabajo para ir documentando y numerando las piezas que se vayan retirando y facilitar así su posterior montaje –de momento- en la nave central del grausino Espacio Pirineos que ocupa la que fuera antigua iglesia de la Compañía de Jesus de esta villa ribagorzana.
Se dan de esta manera los primeros pasos para salvar una magnífica portada que parecía tan condenada como el –todavía pero ya irremisiblemente arruinado- imponente templo al que da acceso. La actuación tiene un presupuesto de 24000 euros, en buena parte procedentes del proyecto Patrim, un programa Poctefa en el que participa el ayuntamiento grausino. Pero se cuenta también con la colaboración de una familia que aporta 6000 euros para el desarrollo de estos trabajos.
El ayuntamiento de Graus es el promotor de la obra y cuenta con la colaboración del obispado de Barbastro-Monzón, que cedió la titularidad de la portada al consistorio. Está previsto que los trabajos se prolonguen hasta el mes de marzo, en que está previsto inaugurar en el citado Espacio Pirineos una gran exposición con esta portada como elemento central de un montaje que quiere llamar la atención y concienciar a la sociedad sobre el ingente patrimonio monumental que se encuentra en despoblados o en localidades con muy escasa población y la dificultad de mantenerlo en unas condiciones dignas.
Centenares de personas avalaron con su firma una reciente campaña de recogida de apoyos para demandar a las administraciones competentes que acometieran el salvamento de esta magnífica –y muy poco conocida hasta la fecha- portada renacentista de la iglesia de Castarlenas ante la situación de total deterioro que presenta el templo «que –como recordaban los promotores de la campaña- es ya poco más que un montón de ruinas irrecuperables». Se advertía entonces que el colapso total de la iglesia «es cuestión de días» y con su ruina desaparecería su portada, en un buen estado de conservación, «una auténtica joya que, ahora mismo, está todavía a tiempo de salvarse» ya que es imposible materialmente preservar todo el conjunto del templo.
El ayuntamiento grausino se mostró receptivo desde el primer momento con esta petición popular y abanderó una serie reuniones y actuaciones que han podido superar todos los obstáculos que se han ido planteando al proyecto de preservación, al menos, de la portada de la iglesia de Castarlenas como símbolo de esa riqueza monumental en grave riesgo de desaparición.
El arruinado templo del núcleo está dedicado a San Pedro Apóstol y sigue la pauta de las construcciones de transición entre el gótico y el renacimiento, muy habituales en el sur de Ribagorza y en las zonas vecinas del Somontano y La Litera, con unas notables dimensiones, una vistosa galería de arcos de medio punto de ladrillo y una airosa torre que destaca como un vigía en el horizonte del valle. Su portada, de estilo típicamente plateresco, está flanqueada por columnas corintias, con abundantes motivos de “candelieri”, angelotes, máscaras relativas a la muerte y personajes desnudos que portan cuernos de la abundancia y cintas con frutos en las dovelas de la rosca, los riñones laterales y las jambas, y, por la delicadeza y maestría en su ejecución, es uno de los mejores ejemplos de escultura de la época renacentista que existen en este territorio.
Inicio Noticias Noticias Sobrarbe y Ribagorza Abierto el camino para acceder a la portada de la iglesia de...























