La responsable de la Oficina Turística de Benabarre, Nuria Plana, ha valorado como «excelente» la temporada turística que ha vivido este pasado verano la histórica villa ribagorzana.
«Llevamos varios años en que hemos apreciado un notable incremento sostenido del número de personas que nos visitan y esta tendencia se ha mantenido este último ejercicio veraniego», sostiene Plana señalando que hasta el pasado día 11, fecha en que se da prácticamente por finalizada la temporada turística veraniega benabarrense, han sido un total de 3866 las personas que han visitado las dependencias de la Oficina de Turismo de la localidad. En su mayoría españoles, y de ellos en buena medida catalanes, pero también procedentes de numerosos países y, en especial, de Francia, Bélgica u Holanda. «Son datos –subraya- que hablan de la actividad de información turística porque son muchos los visitantes que no se acercan a nuestras dependencias aunque sí podemos destacar que los establecimientos turísticos prácticamente han colgado el cartel de “lleno” los meses de julio y agosto».
La responsable del servicio turístico comenta que en Benabarre se nota muchísimo la afluencia del turismo catalán –más del 46 por ciento de los visitantes «en buena parte que se dirige hacia o vuelve del Valle de Arán»- por lo que después de la Diada suele reducirse de una manera notable. «No obstante –apunta- estos fines de semana de septiembre estamos teniendo unos muy buenos índices de ocupación y gran número de usuarios en las Oficinas».
Habla en plural al referirse a ellas porque este año se ha inaugurado una segunda dependencia turística permanente en Benabarre situada a las puertas de su monumental castillo ya que se había detectado que existía un considerable número de visitantes que se dirigían específicamente a este enclave y ya no visitaban el centro de la localidad donde está instalada la oficina principal. La experiencia ha sido muy positiva y ha permitido potenciar la oferta informativa y promocional de la localidad. Algo que se está traduciendo en el cambio de hábitos de los visitantes que, aunque mayoritariamente no suelen permanecer más de un día, cada vez optan más por pernoctar en la localidad.
La apertura de las pasarelas del vecino congosto de Mont-rebei y el rotundo éxito que ha alcanzado su oferta ha supuesto también un aldabonazo a las posibilidades turísticas de las zonas adyacentes y Benabarre ha sabido aprovechar el tirón beneficiado por la belleza de un conjunto monumental en el que la mole de su imponente castillo se ha consolidado como un excelente reclamo. «Sin duda nuestro castillo es la estrella en la oferta turística, pero nuestros visitantes valoran así mismo muy positivamente la belleza del casco antiguo, las posibilidades de turismo activo en nuestro entorno, la gastronomía local o las posibilidades museísticas con que contamos», confirma Plana.























