Boltaña vivió una jornada para recordar y repetir. La I Jornada del Olivo y el Aceite reunió a vecinos, productores y amantes del buen aceite en torno a uno de los tesoros más representativos de nuestra tierra: el oro líquido que nace de nuestros olivares.
La mañana comenzó con un desayuno cargado de tradición, en el que el aceite de oliva fue el hilo conductor de sabores y conversaciones. Un inicio perfecto para adentrarse en una jornada pensada para aprender, compartir y celebrar.
A continuación, los participantes visitaron la antigua almazara, donde el profesor Manuel López Dueso explicó el funcionamiento del molino tradicional y puso en valor el patrimonio etnográfico ligado al aceite. La visita permitió descubrir cómo se elaboraba antiguamente este preciado producto, conectando pasado y presente a través de la memoria del trabajo agrícola y del esfuerzo de tantas generaciones.
La jornada continuó con una salida a los olivares, donde se profundizó en el cuidado del olivo, las características de las variedades locales y la singularidad del entorno natural que hace posible un aceite de gran calidad. El buen tiempo acompañó el recorrido, favoreciendo la convivencia y el intercambio de conocimientos entre participantes en un ambiente cercano y participativo.

Tras una comida basada en el aceite de oliva, las aceitunas y la gastronomía tradicional, el profesor Antonio Casanovas y el divulgador oleico Javier Viñuales ofrecieron una charla divulgativa sobre la importancia del cultivo del olivo, su valor económico y patrimonial y su papel en el paisaje y la identidad del territorio. Los asistentes pudieron conocer de primera mano el proceso de producción, la evolución histórica del olivar en el Sobrarbe y las oportunidades de futuro ligadas a este cultivo que forma parte de nuestra esencia.
El programa concluyó con una esperada cata de aceites: cuatro aceites con denominación de origen boltañesa que permitieron a los asistentes descubrir aromas, sabores y matices, aprendiendo a distinguir sus cualidades y a valorar el trabajo que hay detrás de cada cosecha. La jornada finalizó alrededor de la hoguera, en un espacio de convivencia en el que se compartieron experiencias, risas y el orgullo de pertenecer a una tierra que sabe a aceite.
Desde la organización, encabezada por el Ayuntamiento de Boltaña, se valora muy positivamente la participación y el interés mostrado, destacando el ambiente cercano y el deseo compartido de seguir impulsando iniciativas que pongan en valor el olivo, el aceite y el patrimonio agrícola local.
“Esta primera edición nace con vocación de continuidad”, afirma José María Giménez, alcalde de Boltaña, “y quiere consolidarse como un espacio de encuentro, aprendizaje y celebración en torno a una tradición que forma parte de la identidad de Boltaña y de todo el territorio”.
Boltaña ha demostrado que su aceite no solo se produce por tradición y cariño al olivo: se vive, se comparte y se celebra. Y esta jornada ha sido solo el comienzo.






















