“Las protestas de agricultores y ganaderos son la reacción ante una insostenible crisis continua y una perspectiva desesperante para el sector, que son personas, familias, pueblos de Aragón. Como alcalde y vecino del medio rural tienen mi solidaridad. Frente a los costes crecientes, falta de apoyo, competencia sin los mismos controles, recortes y trabas de la PAC, reintroducción de determinadas especies, etc. deben actuar los gobiernos autonómico y estatal con la UE. Hace falta ya un gran Pacto por la Agricultura y Ganadería, con ayudas urgentes y medidas concretas y efectivas”.






















