Iris Jordán | Jefa de cocina Restaurante Ansils
«Si somos lo que comemos, el cómo lo producimos definirá quienes somos como sociedad»
En las últimas semanas todos hemos podido notar el sonido de los tractores por nuestras carreteras. La reivindicación estaba muy clara, actualmente la situación es inviable. Trabajo duro muy mal pagado y valorado, y a nuestras cocinas llega a precios desorbitados, ¿qué está pasando en esos intermediarios?
Vivimos en un valle en el que la convivencia entre ganaderos, agricultores y hosteleros es constante y muy estrecha, en la cual hablamos y comentamos desde hace ya años que algo no estaba funcionando bien.
No olvido una conversación que tuve hace dos años con dos amigos de mi quinta (30 años), ellos ganaderos y yo cocinera, en la cual yo les contaba enfadada lo que había subido en tan poco tiempo el precio de los solomillos. Cada vez llegaba de peor calidad, a lo cual ellos me contestaron enfadados que para ellos era muy complicado mantener a su ganado, al cual aman y cuidan cada día, por lo barato que compraban a sus terneras. Lo cual solo nos hace pensar en que el trámite de ellos a nosotros cada día no está bien regulado y en el cual abusan de las otras dos partes. -Me imagino que esto mismo pasa con otros compañeros del sector-.
Si en algo creemos que podemos ayudar, sería en la conciencia hacia todos, para comprar reduciendo los intermediarios, comprando materia de temporada y de cercanía. Nos asusta pensar que este movimiento del sector primario sea sólo un ápice del desastre. Cuesta mucho preguntarse y asumir qué hemos hecho mal. Pero realmente pensamos que es un problema de raíz.
Durante muchos años hemos observado que se han arrancado la mayoría de cultivos de secano, apostando por el regadío y con ello una fácil fuente de ingresos. Nunca nos ha llamado la atención el hecho de poder acceder a cualquier producto fuera de temporada. ¿Alguna vez nos ha condicionado la procedencia de un producto? ¿Realmente poner en manifiesto todo el problema será suficiente para causar en nosotros un cambio? Desde nuestro restaurante, apostamos por una filosofía muy clara. Nos sentimos coherentes cuando trabajamos productos de temporada y territorio.
Desde esta humilde reflexión, mantenemos el apoyo al primer sector, tan importante para todos y nos gustaría pensar que todo este panorama deja en todos nosotros un granito de arena para construir, entre todos, un mundo mejor. Si somos lo que comemos, el cómo lo producimos definirá quienes somos como sociedad.






















