OPINIÓN || Enrique Pueyo. Alcalde de Aínsa
El mundo rural ha sido muy vilipendiado durante décadas. El éxodo a las ciudades, el olvido de las personas que se quedaban en el territorio, la falta de inversiones, la poca consideración de las infraestructuras que se creaban con respecto al territorio que ocupaban, la ausencia de compensaciones económicas…
Personas de esta provincia pusieron el tema sobre la mesa como asunto de estado. Gracias a ellas se comenzó a hablar del reto demográfico. Nunca antes había estado en los debates de las ciudades y fue, a partir de esos momentos, cuando la mirada empezó a dirigirse hacia el mundo rural.
A partir de ahí se trazaron los retos que como sociedad tenemos con respecto al mundo rural. Si queremos atraer población, lo principal es la vivienda y el trabajo. La primera tremendamente complicada y costosa de conseguir para nuestros pueblos. La segunda, gracias a internet, ha permitido abrir el abanico de oportunidades a la gente.
Una vez que conseguimos atraer población, es necesario adaptar los servicios en los ámbitos de la sanidad, la educación o los servicios sociales. Y también en el de comunicaciones tanto terrestres como digitales.
Esos son los retos de nuestro entorno rural para el futuro. Esas son las cuestiones en las que deberíamos trabajar con ímpetu desde las administraciones. Es cierto que se ha adelantado mucho, pero si frenamos daremos pasos atrás. Porque la despoblación de esta provincia continúa siendo un asunto primordial.






















