El Valle de Benasque recupera la comunicación por la N-260

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El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Mitma, ha reabierto al tráfico desde este martes la N-260 entre Seira y Campo. La carretera se mantenía cortada al tráfico desde el 1 de octubre debido a las obras de acondicionamiento de la vía que se están ejecutando entre ambas localidades y la necesidad de realizar diversas voladuras y tareas de pivotación de futuros anclaje que se veían dificultadas por el tráfico de vehículos.
Ahora, una vez finalizadas las labores de limpieza y adecuación de la carretera para permitir la circulación en las mayores condiciones de seguridad, así como la preparación de las plataformas de trabajos en vista a continuar las obras en los próximos meses, la carretera vuelve a estar operativa para quienes circulen por la Alta Ribagorza en un momento en que se inicia una temporada turística invernal que este año se antoja especialmente complicada.
La pandemia del Covid 19 y sus consecuencias han alterado tanto la vida cotidiana que este corte de la vía -el principal acceso al Valle de Benasque que, además, tiene muy complicadas alternativas- durante dos meses que podría haber sido causa de múltiples inconvenientes, se ha convertido en algo casi anecdótico y con mucha menor incidencia de lo esperado para los habitantes de la zona.
Con una economía que se encuentra al ralentí en todo el mundo y con el cierre perimetral de las provincias aragonesas, las perspectivas de movimientos viarios por este tramo de la N-260 estaban estas últimas semanas bajo mínimos en la Alta Ribagorza, máxime en una época que aquí es de por sí es de muy baja afluencia turística, con la consiguiente paralización de muchas actividades antes del arranque de una temporada invernal que suele comenzar con el Puente de la Purísima y de la Constitución. Si, encima, la imposibilidad de viajar desde fuera de la provincia ha impedido a los propietarios de segundas residencias en el Valle acercarse a ellas, se explica que las molestias generadas por el corte de la carretera haya tenido menor impacto del que se hubiera podido prever.
«No se podría haber encontrado un mejor momento para proceder al cierre de la carretera por todo el cúmulo de situaciones que estamos viviendo por culpa de la pandemia», confirma Eusebio Echart, el alcalde de Campo y vicepresidente de la Comarca de La Ribagorza, abundando en que existe un parón económico «total, con lo que ello conlleva» y en que estos meses de octubre y noviembre son siempre «la temporada más baja de actividad» en el territorio. Por ello se reafirma en la opinión generalizada de que «ha merecido la pena hacer este corte» y sostiene que, según han comentado los trabajadores implicados en las obras, «se ha conseguido hacer mucha faena durante estas ocho semanas».
Unas actuaciones que se han centrado sobre todo en la ejecución de parte de la cimentación , mediante técnicas de micropilotaje, de los voladizos necesarios para la ampliación de la carretera por la margen derecha de la calzada para evitar desmontes de grandes alturas en distintos tramos de la obra, la realización de aquellos desmontes por medios mecánicos o de voladuras que no se podrían acometer permitiendo el tráfico a medias calzadas, el comienzo de los emboquilles de los túneles proyectados, también mediante voladuras, la colocación de obras de drenaje transversal bajo la plataforma de la carretera o la ampliación de la calzada en el tramo comprendido entre la Presa de Argoné y Campo.
«Quedan por hacer todavía algunas voladuras en las embocaduras de los túneles, una de ellas de notable importancia, y por ello es más que previsible que se proceda a un nuevo cierre entre los días 14 y 17 de este mes de diciembre», apunta Echart reconociendo que en estos dos meses se ha avanzado mucho en esa faena que luego no se ve «pero que es imprescindible en una obra» y que se han podido sacar adelante varias tareas imposibles de realizar con la N-260 abierta. «Es una obra muy complicada por las características de la carretera y su estrechez que dificulta el trabajo de las máquinas», sentencia el edil recalcando que, pese a los dificultades económicas motivadas por la pandemia «las noticias que nos llegan es que no se paran las obras en los próximos años y que, aunque se pudiera ampliar el plazo de su finalización, la voluntad es que sea una realidad en el menor tiempo posible».
En términos similares se expresa el alcalde vecino de Seira, Daniel Larramona, quien no recuerda ningún incidente que se haya salido de lo habitual en estos meses «más allá de alguna puntual incomodidad al tener que dar la vuelta por el Valle del Isábena para bajar hacia Graus y Barbastro» y que reconoce que las voladuras y movimientos de tierras que se han podido realizar al estar la carretera cortada han sido «muy importantes» para el futuro desarrollo de las obras.
Aún siendo consciente de la resignación con que los habitantes de la zona han asumido el corte de la carretera, el presidente de la Asociación Turística Empresarial del Valle de Benasque, José María Ciria, apunta al «sacrificio tremendo, especialmente para nuestros convecinos más mayores en sus desplazamientos, por ejemplo, a los centros hospitalarios» que ha supuesto el corte para las gentes de la Alta Ribagorza y espera que se tenga en cuenta para el futuro a la hora de que se plantee alguna otra iniciativa similar. «Espero que estos meses los hayan aprovechado para agilizar al máximo los trabajos porque no sé si en el futuro estará la dispuesta la gente de la zona a asumir nuevos cierre », sostiene un Ciria que recalca que este tipo de medidas excepcionales se tienen que tomar siempre «para aprovechar al máximo el tiempo y no para dar facilidades a las empresas que ejecutan los trabajos».
Ciria espera que este cierre «y el anunciado entre los días 14 y 17 de este mes de diciembre» no sirva como precedente porque considera que supone «una alteración tremenda de la vida de los residentes, máxime con las precarias alternativas viarias que existen al cierre de la carretera que multiplican por dos la duración de los trayectos hasta Graus. Y señala que, si se cumplen las expectativas de la lucha contra la pandemia, la próxima primavera puede estar muy avanzada la normalización de la vida cotidiana «momento en el que todo el mundo se sentirá más liberado y con unas ganas tremendas de salir de su entorno más cercano por lo que sería demoledor para nuestro territorio que se volviera a cortar entonces la carretera como se ha apuntando en varias ocasiones».
Por otra parte, el grupo municipal del PP en el ayuntamiento de Benasque ha denunciado los recortes en los PGE para esta vía señalando que con las previsiones presupuestarias que baraja el gobierno los plazos de finalización de las obras en curso se alargan hasta dos años más de los tres originalmente anunciados, que en el próximo ejercicio disminuye «sensiblemente» la partida correspondiente a estas obras ya que se prevé invertir 10 millones menos de euros de los planteados en el interanual del proyecto y que en el montante total de los nuevos presupuestos no aparece reflejado el total del coste de la obra, «al que le faltan 16,51 millones de euros».

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