El presidente de la DPH, Miguel Gracia, participaba el Día de la Constitución en la inauguración de la remodelación del parque municipal de La Puebla de Castro, que este martes estrenaba su nuevo nombre “Ramonito Nacenta” en honor al teniente de alcalde Ramón Espuña fallecido en abril de 2016.
Precisamente, en la jornada conmemorativa de la Constitución y destacando la labor y ejercicio del municipalismo en provincias como la de Huesca, Miguel Gracia lo ponía de ejemplo junto a la alcaldesa Maite Bardají «de la dedicación callada y voluntaria que los concejales y alcaldes de la provincia de Huesca al servicio público de las necesidades de los vecinos».
Gracia señaló que nunca será tan barato gestionar un ayuntamiento como lo hacen el millar de concejales y alcaldes de la provincia de Huesca, «la inmensa mayoría sin remuneración», por esta actividad que realizan de forma voluntaria y como muestra de la defensa y compromiso del medio rural.
En la inauguración del parque estuvieron presentes la viuda de Espuña, sus hijos y el resto de familiares, arropados por un centenar de vecinos de este municipio que estrena, gracias a la ayuda de la Diputación de Huesca, un renovado espacio verde con zonas diferenciadas tanto para niños como para personas mayores.
La alcaldesa agradeció el respaldo de la Diputación de Huesca para hacer posible la mejora del día a día de los vecinos en La Puebla de Castro, con ejemplos como la inversión en este parque, en las escuelas o en los caminos rurales. «La Diputación de Huesca trabaja para mejorar la calidad de vida de los vecinos en los pueblos; hay debates que cuestionan la existencia de las diputaciones provinciales cuando nuestro objetivo es conseguir la igualdad de oportunidades para quienes quieren vivir en el medio rural», comentaba Miguel Gracia.
En este sentido, el presidente de la institución provincial apuesta porque también desde otras administraciones, «como la autonómica, la central o incluso la europea», se defienda el medio rural tanto no sólo por su importancia medioambiental «sino también por lo fundamental de que exista presencia humana que ayude a mantener este territorio».
El nuevo parque es una lograda modernización, adaptación a las necesidades de accesibilidad y remodelación de un espacio que llevaba más de 40 años en el mismo estado. Ahora, presenta dos zonas diferenciadas: una para los niños, con toboganes, columpios y otro mobiliario de recreo, y otra zona con aparatos para que las personas mayores puedan realizar ejercicios. Una fuente y varios bancos completan este lugar, con unas vistas privilegiadas hacia todo el Pirineo. La inversión en el parque ha sido de algo más de 35.000 euros y responde a una demanda de los vecinos.
Maite Bardaji destacaba la colaboración de los vecinos y de las diversas asociaciones culturales, de la tercera edad, de mujeres y otros colectivos como la escuela, que hacen posible el día a día en la localidad. Este curso escolar hay 29 alumnos en la escuela procedentes de La Puebla de Castro, Ubiergo y Secastilla.























