Presidente de la comarca del Somontano.

¿Cómo se ha vivido en la Comarca la pandemia?

Con mucha preocupación e incertidumbre. en los primeros días todo era nuevo y nos enfrentábamos un escenario desconocido que había que gestionar. Una plantilla de algo más de 100 personas, el enfoque de los servicios ante la nueva situación.

¿En qué ha afectado la pandemia a los servicios esenciales de la comarca y en el día a día?

Todos se han visto afectados. Unos porque son esenciales y han tenido que redoblar esfuerzos y hacer un trabajo mucho más intenso. Es el ejemplo de servicios sociales con la ayuda a domicilio y todos los sistemas de protección que hemos puesto en marcha en este tiempo. En el área de recogida de residuos y limpieza también, porque es algo esencial y que no podía detenerse. Y por ultimo en el tema de incendios y protección civil que nos ha ayudado en el reparto de material a los ayuntamientos y a la población en general. Han sido las tres áreas esenciales. El resto todas se han visto implicadas. El ejemplo es el área de informática, que aun no siendo esencial a primera vista, lo ha sido prestando ayuda a todos los servicios, trabajadores y ayuntamientos  de la comarca, incluido el de Barbastro, para que todo el mundo pudiera teletrabajar. Deportes se ha reinventado para hacer clases on line, cultura, urbanismo, bibliotecas, desarrollo… han seguido con su actividad reinventándose. El teletrabajo nos ha permitido todo ese cambio, si lo hubiéramos tenido que planificar habríamos tardado quizá dos años hasta ser capaces de teletrabajar, pero la situación y la implicación de las personas nos ha permitido hacerlo en días. ha supuesto un reto para toda la organización.

¿Cuál ha sido el papel de la comarca en este proceso?

Se ha visto reforzado, era una administración que había estado cuestionada. En este momento en el que se ha vivido una situación de mucha tensión, se ha visto que presta servicios esenciales para la población y sobre todo para el ámbito rural y los pequeños municipios, que de otra manera hubiera sido imposible que la administración o los ayuntamientos los hubiesen podido llevar a cabo. También se ha visto reforzado nuestro papel porque el Gobierno de Aragón, desde el primer momento, nos planteó la constitución de la Unidad de Coordinación Comarcal. De esta forma todas las cuestiones esenciales se han canalizado en ambos sentidos entre Gobierno de Aragón y comarca.

¿Qué es lo que más valora de este tiempo?

Me quedo con la implicación del personal y la colaboración entre las instituciones. En el Somontano se ha estado muy a la altura. Tanto los ayuntamientos pequeños, como la comarca y el ayuntamiento de Barbastro, Diputacion Provincial, Gobierno de Aragón… ha habido una sintonía perfecta y ejemplar. Cosa que no estamos viendo en otros ámbitos como el nacional.

¿La política de partidos ha pasado a un segundo plano?

El tener el respaldo de todo el mundo y que las críticas a situaciones en las que se hubiera actuado de otra forma, se hagan en el ámbito de la colaboración y de la mejora, permite tener un margen de actuación. Para quien está tomando las decisiones es un respaldo muy importante.

¿Qué habría mejorado de toda esta gestión?

Seguramente se podría haber mejorado en los primeros días la coordinación. El enfrentarse a una situación nueva en la que cada uno, en un primero momento, intentó ocuparse de lo suyo. En comarca intentamos reestructurar  y reorganizar todos nuestros servicios, y hasta que pudimos salir a decirles a los ayuntamientos “aquí estamos par ayudaros”, pasaron unos días. Los ayuntamientos también estaban ocupados en asimilar en esos primeros días la nueva situación hasta que desde las instituciones se tejió la unidad de coordinación comarcal.

¿En qué ha cambiado el Somontano?

Me gusta ver las cosas en positivo y con perspectiva. Las personas hemos tomado conciencia de lo local, de lo próximo, de lo verdaderamente importante. Ahora la importancia la fijamos en el sitio en el que estamos viviendo, los comercios de la zona, los servidos de proximidad, en todas esas cosas que nunca pensábamos que nos podríamos ver privados de ellas. Yo creo que el tomar conciencia de que este espacio donde vivimos, como es el caso del Somontao, es maravilloso , nos hace conscientes de que tenemos que preservarlo y cuidarlo para que no nos veamos abocados, por el mal uso de esos servicios, a perderlos. Corremos el peligro de en un futuro, encontrarnos viviendo en una nueva normalidad que sea una pandemia, sin comercio de proximidad, donde no haya iniciativas ni actividades. Eso tiene que abrir los ojos a la gente.

Estamos en un  momento quizá más difícil que el del encierro, el camino hacia la nueva normalidad. ¿Cómo ve ese camino el presidente de la Comarca del Somontano en un territorio amplio, turístico, como empresario…?

Con una doble mirada. Por un lado la que te indica la prudencia y el sentido común. El preservar  por encima de todo la salud. Y por otro lado, la que nos dice que la vida continua y la actividad  tiene que ponerse en marcha de nuevo. Tenemos que –en la medida de lo posible– impulsar desde las administraciones la iniciativa pública, porque así se potencian las actividades y la empresa privada.

Hay que conjugar  esas dos visiones. Una forma en el ámbito privado es la responsabilidad individual que cada ciudadano debe tener. Tenemos que mantener el distanciamiento, las normas de higiene,… para que la actividad pueda desarrollarse.  La administración no puede estar continuamente diciéndonos lo que debemos hacer.

Nos encontramos en la principal temporada turística y hay espacios en el Somontano que son de carácter público y deportivo. ¿Cómo se consigue el equilibrio entre la legislación y la necesidad económica?

Con adjetivos como la sensibilización, la responsabilidad individual,.. con una campaña que sirva para tomar conciencia todos. Por una parte los que están en el territorio, donde hay personas vulnerables y que pueden tener la sensación de que el visitante puede ser una amenaza para su bienestar. Y por otro, que las  personas que vienen sean conscientes de que vienen a un espacio natural en el que hay que continuar cumpliendo esas normas. 

Que no ocurra a veces lo que  pasa con los perros, que en la ciudad se llevan con un collar y se recogen los excrementos, y cuando llegan al pueblo lo dejan suelto, ni recoge los excrementos ni lo lleva atado. Las normas y las medidas hay que cumplirlas en todos los lugares y en esos si cabe más, como respeto a esa población autóctona.

Desde la administración debemos sensibilizar a quien está en el territorio y a quien viene. Y conjugar la salud y la economía.

¿Cómo está el ánimo empresarial en la comarca?

Hay sectores muy afectados como la hostelería, el comercio, la agroalimentación y el turismo, porque se viene de una temporada baja ahora que necesitan trabajo no han podido abrir desde la semana santa. Al final yo creo que todos hemos tomado conciencia de que es un bache y hay que pasarlo de la mejor manera posible. Hay que valorar todas las iniciativas que se ha hecho desde el Gobierno de España hasta la Comunidad Autónoma, Diputación de Huesca y los ayuntamientos y comarcas, de apoyar y respaldar para amortiguar el golpe.

¿Cómo va a ser la nueva normalidad la comarca del Somontano?

Espero que lo mas normal posible. Hasta que no haya  vacuna no podremos disfrutar del mismo escenario que teníamos. En ese sentido la desescalada fue relativamente dócil al principio, aunque traumática por la falta de movilidad, el teletrabajo y el cierre de la actividad. Ahora  la puesta en marcha es compleja por que tiene muchos matices.

También va a ser una oportunidad para el mundo rural, porque de repente se ha unido la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar del país, con la calidad de vida de nuestros pueblos. Y muchas personas están planteando el éxodo urbano.

Pero también hemos sido un ejemplo de convivencia. No como la política nacional, que proyecta una imagen nefasta de nuestros representantes. En una situación de excepcionalidad como la que vivimos, el que está gobernando necesita tener la sensación de que todos vamos en el mismo barco, y aunque todo puede ser cuestionable, deben establecerse los limites. 

Quienes estamos al frente de una administracion y tomamos decisiones, valoramos mucho que la oposición sea leal. En los ámbitos locales y a nivel regional así ha sido.

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