El Fuerte de Santa Quiteria de Monzón, declarado Bien de Interés Cultural

0
622

El Boletín Oficial de Aragón ha publicado la declaración de Bien de Interés Cultural de la Zona Arqueológica el Fuerte de Santa Quiteria en Monzón por el Gobierno de Aragón. En estos momentos, por parte de Patrimonio del Estado se están realizando trabajos de consolidación y recuperación del mismo en el entorno del castillo por más 300.000€.

Campaña Sell Out

El alcalde de Monzón, Isaac Claver, y el presidente del Centro de Estudios de Monzón (CEHIMO), Pedro García, visitaban el Fuerte y los trabajos que se están acometiendo en esta primera fase.

Según explicaba Isaac Claver “se trata de un paso muy importante en la recuperación de este entorno de alto valor histórico y simbólico como parte fundamental de nuestro castillo. En esta fase, las obras se centran en los muros y la mejora de accesibilidad, pero en un futuro habrá que seguir realizando inversiones para convertir todo el conjunto histórico en un punto único y singular en nuestra comunidad. En esta labor, contamos con el asesoramiento y pasión de CEHIMO y el gran trabajo realizado por su presidente sobre la fortaleza.”

Pedro García ha insistido que “el ayuntamiento tendrá que aprobar un Plan Especial de Protección del Conjunto o instrumento similar quien, además, deberá autorizar las obras que se realicen con el conocimiento de Patrimonio Cultural”. El presidente ha añadido que “en los últimos años el Ayuntamiento ha dado pasos muy importantes para la recuperación de esta zona y que hay que seguir trabajando para que sea visitable por montisonenses y foráneos”.

Recordar que el Gobierno de Aragón declaró en 2003 Bien de Interés Cultural el Castillo y que en esta declaración incorporó en el entorno del monumento el cerro de Santa Quiteria por su trascendencia y vinculación con el Castillo. 

DESCRIPCIÓN

En el año 1143, Ramón Berenguer dona el castillo de Monzón, ubicado en las cumbres del monte Santa Quiteria, también conocido como “La Muela” a los templarios. Aprovechando una colina de cota superior, los templarios, construyeron allí el Fuerte de Santa Quiteria, un recinto fortificado con recorrido norte a sur, próximo a los ríos Cinca y Sosa.  

Se trata de una estructura defensiva que conserva mucha historia, pues a lo largo de los tiempos ha sido testigo de diferentes guerras y batallas, en las cuales Aragón ha estado involucrado, como: la Guerra de los Templarios, la Guerra de Secesión Catalana (1642-1643), la Guerra de Sucesión (1704-1711), la Guerra de la Independencia (1808-1814) y la Guerra Realista (1821-1823). Además, constituye un singular y escaso ejemplo del tipo de fortificación llamada de castillos exentos, que son castillos sin relación con un sistema fortificado complejo en torno a una ciudad. De este tipo de castillos exentos solamente se registran una docena en España, encontrándose entre ellos el conjunto abaluartado Castillo-Fuerte de Santa Quiteria de Monzón (Huesca). La estratégica ubicación de este conjunto defensivo ha ido transformándose de fortificación medieval en fortificación adaptada a los nuevos tiempos de guerra. Los restos de este singular exponente de arquitectura abaluartada adaptada al terreno (1707-1800), pertenecen a una ambiciosa obra de Francisco Larrando de Mauleón, Mariscal de Campo e Ingeniero director del Reino de Aragón. Además de ser uno de los mejores ingenieros españoles de Felipe V, Mauleón fue autor del importante tratado académico de poliorcética “Estoque de la Guerra y Arte Militar” (1699), pudiéndose constatar en el propio fuerte la aplicación de los principios teóricos de la defensa abaluartada. 

El fuerte de Santa Quiteria ejercía de revellín al castillo y formaba parte del sistema defensivo de la frontera Pirenaica. La fortificación abaluartada se basa en precisos estudios matemáticos y geométricos, a partir de los cuales se proyectan muros, con diversos ángulos, flancos y elementos, que logran proteger a la edificación del fuego cruzado. Santa Quiteria presenta tipología de media estrella irregular adaptada al terreno, reforzando de esta forma, la capacidad de resistencia y defensa del Castillo. La traza del fuerte consiste en una plataforma irregular, con una superficie no excesiva, adaptada al terreno. 

Actualmente el fuerte se conserva con estructuras y volúmenes reducidos, que consisten en restos del foso y de las plantas de los edificios dispuestos sobre talud a modo de muralla, y restos de muro del sistema defensivo avanzado del castillo templario.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.